MUCIT
viernes, 28 de marzo de 2014
Científicas actuales
Desde la antigüedad y a lo largo de todo el devenir histórico, las mujeres han realizado aportes importantes al desarrollo científico-tecnológico de la humanidad, lo que sucede es que por la cultura androcéntrica que ha prevalecido se les ha invisibilizado por considerársele que son inferiores al hombre desde el punto de vista intelectual; se les ubica en sus roles tradicionales del mundo privado y subordinadas a ellos, cultura que permanece en la conciencia individual y social de muchas hasta nuestros días. Existiendo por tanto un sesgo sexista y androcéntrico en este sentido.
El siglo XX se caracteriza por la incorporación masiva de las mujeres al mundo laboral. Las dos guerras mundiales fueron un factor desencadenante: al marchar los hombres al combate (65 millones de soldados entre todos los contendientes) las mujeres tuvieron que hacerse cargo del trabajo, hubo que recurrir a la mujer para mantener la producción, 430.000 mujeres francesas y 800.000 británicas pasaron de ser doncellas y amas de casa a obreras asalariadas. Las estructuras sociales comenzaron a cambiar. Las modas impusieron faldas y cabellos más cortos, aparecieron las guarderías para los hijos de las trabajadoras y la participación femenina en los sindicatos obreros. Tras la Segunda Guerra Mundial en los países capitalistas la mano de obra femenina representaba un tercio de los trabajadores, mientras que en el mundo socialista era de un 50 por ciento, ya que la Revolución Rusa de 1917 fue la primera en legislar que el salario femenino debía ser igual al masculino: a igual trabajo, igual salario. Las mujeres de la Unión Soviética se instalaron en todos los sectores de la producción. La Europa de la posguerra vio cómo las mujeres se resistían a abandonar sus trabajos para volver a encerrarse en el hogar o trabajar en el servicio doméstico.
En general, hasta la víspera de la Segunda Guerra Mundial (y hasta 1965 en Francia y años más tarde en España) la mujer debe solicitar el permiso del marido para ejercer una profesión. La esposa no puede presentarse a un examen, matricularse en una universidad, abrir una cuenta bancaria, solicitar un pasaporte o un permiso de conducir. Tampoco puede actuar ante la justicia. Para iniciar una acción procesal ha de solicitar una autorización especial, excepto en el caso de que ejerza un comercio separado y autorizado.
Los nuevos tiempos suponen un cambio significativo en la concepción del trabajo femenino: se empieza a considerar que es necesario y que, además, dignifica a la mujer. Las mujeres de clase media, acceden cada vez más a un trabajo más cualificado y mejor retribuido. El aumento fue tan importante que, a finales de los años sesenta, había en Europa occidental, más mujeres oficinistas que hombres. También fue mayoritaria la participación de la mujer en trabajos como el de enfermera, telefonista, comercio, limpieza, peluquerías, etcétera. Actualmente las mujeres copan las universidades y son fuertemente competitivas en todo tipo de trabajos, incluidos los técnicos. Pese a todo en el tercer Mundo continúan marginadas y esclavizadas.

miércoles, 12 de marzo de 2014
Las naturalistas
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Tras el periodo medieval se produjo un importante avance en todos los campos de la ciencia, ésta se profesionalizó y su ejercicio pasó a ser exclusivo de los hombres ya que eran los únicos que tenían acceso a la universidad. El trabajo científico de las mujeres quedo relegado a la categoría de una actividad "amateur", centrado sobre todo en la recolección y clasificación de plantas, animales, fósiles, etc. o en otros casos a la función de ayudantes de hermanos y maridos. Mujeres notables en estas actividades fueron las entomólogas Marie Sybilla Merian (XVII) y Anna Blackburne (XVIII), las botánicas Elizabeth Blackwell (XVIII), Mary Granville Delany (XVIII) y Anna Atkins (XIX) las geólogas Martine de Beausoleil (XVII) y Mary Anning (XIX), etc.
En la actualidad existe un campo del saber, la primatología, en la que la representación de las mujeres es muy numerosa y sus trabajos de campo en contacto directo con la naturaleza gozan de un gran prestigio y reconocimiento internacional. Janne Godball, Biruté Galdikas, Dian Fossey, Jo Thompson, Rosa Garriga, Magdalena Bermejo. etc., constituyen una sobresaliente representación de las naturalistas de nuestro tiempo.


Mujeres científicas no reconocidas
Jane Goodball

Jane Goodall
Jane Goodall
(Londres, 1934) Zoóloga y antropóloga británica. Jane Goodall nació en Londres el 3 de abril de 1934, y creció en la localidad de Bournemouth (costa sur de Inglaterra). En su segundo aniversario, su padre le regaló un chimpancé de juguete llamado Jubilee, del que Jane se encariñó desde el primer momento y que en la actualidad, muchos años después, sigue sentado en una silla en su casa de Inglaterra.
Las lecturas favoritas de Jane durante su infancia fueron los libros sobre la vida de los animales, comoEl libro de la selva, lo que sin duda contribuyó a que a los diez años ya soñase con ir a África, vivir entre los animales y escribir sobre ellos.
En 1957, con veintitrés años recién cumplidos, tras estudiar secretariado y trabajar en una compañía de documentales en Inglaterra, y gracias a la invitación de una amiga para trasladarse a Nairobi, pudo viajar a África, si bien antes, para costearse el pasaje, trabajó varios meses de camarera.
Trabajos de campo
Aunque los comienzos de sus investigaciones fueron duros debido al rechazo inicial de la población de chimpancés, poco a poco los animales se fueron acostumbrando a la presencia de Jane y ésta empezó a obtener los primeros resultados. A partir de 1964 formó un equipo con cuya ayuda recopiló y procesó la información obtenida hasta entonces, lo que permitió que el Gombe Stream Research Center se convirtiese en una de las estaciones de campo más importantes del mundo para el estudio del comportamiento animal.
Un año más tarde, en 1965, obtuvo el doctorado honorario en etología por la Universidad de Cambridge (siendo una de las pocas personas que lo ha alcanzado sin acabar la carrera), bajo la supervisión del profesor Robert Hinde, quien la animó a seguir sus trabajos a pesar del escepticismo del mundo científico. Dos años después fue nombrada directora del Gombe Stream Research Center. Entre 1971-1975 fue profesora invitada de la Universidad de Stanford y, a partir de 1973, también de la de Dar es Salaam (Tanzania).
En 1977 fundó el instituto que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research, Education and Conservation, cuyo objetivo principal es impulsar programas de conservación de la especie y mejora de las condiciones de vida de los chimpancés. En 1987, esta prestigiosa científica abandonó la realización de trabajos de campo y se instaló en la localidad de Bornemouth, donde pasa los dos meses al año que reside en Gran Bretaña, ya que, a sus casi setenta años, dedica trescientos días al año a viajar por todo el mundo en defensa de los animales y de su bienestar, dando conferencias sobre la destrucción del medio ambiente y el cambio climático.
Asimismo, lucha por conseguir unas mejores condiciones de vida para los primates en los zoológicos de todo el mundo y contra el comercio ilegal y los experimentos con estos animales. Si todo sigue como hasta ahora, afirma, dentro de cien años los grandes primates ya no existirán, aunque hoy sepamos que el 98 % de nuestro génoma es idéntico al del chimpancé, es decir, que nos diferenciamos de ellos en tan sólo un 2 %.
Una vida en defensa de los primates
Los esfuerzos de Jane Goodall están plenamente justificados, ya que las poblaciones de estos primates han descendido de forma alarmante, y continuada, en las últimas décadas. Hoy en día, se estima que existen unos 100.000 chimpancés, 20.000 bonobos, 50.000 orangutanes, 120.000 gorilas de costa y de las tierras bajas y tan sólo 600 gorilas de montaña. Los cazan para consumir su carne y para usar sus órganos como estimulantes sexuales y en preparados de medicina tradicional.
Frances Elizabeth "Fran" Allen
Nacida en 1932, es una pionera en el campo de la optimización de compiladores. Algunos de sus logros consisten en trabajos originales sobre compiladores,optimización de código y paralelización. Además trabajó en IBM y fue reconocida dentro de la compañía con su nombramiento como IBM Fellow, siendo la primera mujer en recibir este honor.
A principios de los 80, formó el grupo Parallel TRANslation (PTRAN) para estudiar temas relacionados con la compilación para máquinas paralelas. PTRAN fue considerado uno de los grupos de investigación punteros en el mundo, de entre los que trabajaban en paralelismo.
Su trabajo en estos proyectos culminó con la introducción de algoritmos y tecnologías que forman la base teórica de la optimización automática de programas, ampliamente usados en muchos compiladores comerciales desarrollados por la industria.La influencia de Allen en la comunidad de IBM fue reconocida con su nombramiento como IBM Fellow, siendo la primera mujer en recibir este honor. También fue la presidenta de la Academia IBM de Tecnología. La Academia juega un importante papel en la corporación, proporcionando liderazgo tecnológico, avanzando nuestra comprensión de importantes áreas técnicas, y fortaleciendo lacomunicación entre profesionales.
En 1997, Allen fue admitida en el Salón de la Fama WITI. Allen se retiró de IBM en 2002. A principios de 2007, se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Turing de la Association for Computing Machinery. Los motivos son sus "contribuciones que mejoraron fundamentalmente el rendimiento de los programas de computador aceleraron el uso de sistemas de computación de alto rendimiento."

Evelyn Boyd Granville
Nació en Washington en el año 1924, el mismo en que murió Lenin, el líder de la revolución rusa. Lo hizo en el seno de una familia trabajadora de raza negra, compuesta por sus padres,contaba con cinco años cuando se produjo el Crack De Wall Street, el jueves negro que acabó con los felices años veinte y contribuyó a que florecieran los fascismos que llevaron a la humanidad a la Segunda Guerra Mundial. Evelyn, como cualquier niña que crecía en Washington en aquellos años era conscientes de las dificultades generadas por la segregación racial existente en el país, aunque ella no la había sufrido personalmente. Se graduó con un expediente estupendo en el centro de secundaria Dunbar. Evelyn vivía encerrada en su mundo, familiar y académico y sin tomar conciencia de ciertos acontecimientos.
Por fin consiguió su primer trabajo en el Instituto Universitario de Matemáticas y Ciencias de Nueva York. Pasó su primer año de licenciada investigando y dando clases como ayudante a tiempo parcial en el departamento de matemáticas. Para ello tuvo que trasladarse a la ciudad de los rascacielos y allí sintió, en su propia piel, el dolor de la discriminación. Las leyes prohibían la segregación racial, pero las costumbres son más fuertes. Peregrinó de apartamento en apartamento intentando vencer las resistencias de sus propietarios, pero todo fue inútil, acabó viviendo, por poco tiempo en el apartamento de una amiga de su madre. Expresó el dolor de aquella humillación renunciando a ese puesto de trabajo, que justificó diciendo que el ruido, la suciedad y los enormes bloques de hormigón la aplastaban.
La NASA necesitaba directivos formados en matemáticas y ciencias, en 1962 Evelyn se incorporó al equipo de especialistas investigadores en áreas como: análisis numérico digital, mecánica celeste y cálculo de órbitas y trayectorias, de la Compañía Norteamericana de Aviación, la cual diseñaba trabajos para el Proyecto Apolo. En 1963 pasó a IBM, en la División Federal de Sistemas, donde realizó trabajos similares.
Hoy sigue dando clases voluntariamente a universitari@s, en programas tutoriales de nivel elemental y secundario y a adult@s que desean ser alfabetizad@s. Esta mujer, comprometida con la causa de su raza, amante de las matemáticas y las estrellas, de la naturaleza y la familia, de la enseñanza y la comunidad y modelo de superación para las mujeres, es ejemplo de lo que Gianni Rodari llamaba, en su obra Lo que los niños enseñan a los mayores, la voluntad de la especie, la fuerza creadora, la capacidad de supervivencia y transformación del mundo. La capacidad de reaccionar ante las injusticias sociales.
Hedy Lamarr
Actriz austriaca que triunfó en Europa antes de llegar a Hollywood a finales de la década de los años 30. De nombre real Hedwig Eva Maria Kiesler, Hedy nació en Viena el 9 de noviembre de 1913, hija de un poderoso banquero austriaco.
Es conocida como la mujer más hermosa de la historia del cine y también como la inventora de la primera versión del espectro ensanchado.
Por otra parte, Hedy había aprovechado su soledad para continuar sus estudios de ingeniería, y utilizar su inteligencia para obtener de los clientes y proveedores de su marido, los pormenores de la tecnología armamentística ( tecnología militar) de la época. Dichos conocimientos, fueron cedidos por la actriz a las autoridades de los Estados Unidos, años más tarde; igualmente algunas reuniones le sirvieron de guía para idear y patentar, en los años 1940, la técnica de conmutación de frecuencias, que le devolvería notoriedad en los últimos años de su vida.
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